La construcción enfrentó un 2024 crítico: las ventas de viviendas cayeron un 13%, marcando un mínimo histórico con 39.200 unidades comercializadas. La inversión total retrocedió un 1,1%, golpeada por la contracción en vivienda privada e infraestructura productiva. Para 2025, la Cámara Chilena de la Construcción proyecta un crecimiento del 4%.
Qué sucedió. El balance de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) sobre el 2024 es crítico. La venta de viviendas se desplomó un 13% anual, con la comercialización de solo 39.200 unidades, la cifra más baja en décadas. La inversión total en construcción cayó un 1,1%, afectada por la contracción en infraestructura productiva y vivienda privada.
- La inversión en infraestructura productiva empezó a repuntar hacia fines de 2024, una vez despejada la discusión sobre el nuevo royalty minero. En 2025 debería ser el motor de la construcción, pero es clave que se racionalice la permisología y asegure la certeza jurídica.
- La vivienda pública ha exhibido un buen desempeño, movilizada por el interés del Gobierno por cumplir la meta de su Plan de Emergencia Habitacional (construir 260.000 viviendas en el período). No obstante, es poco probable que se terminen las 92.000 viviendas faltantes.
El balance de un año negativo. Según el gerente de estudios de la CChC, Nicolás León, el 2024 marcó el segundo año consecutivo de caída en la inversión del sector, con una contracción del 2,9% en vivienda y un retroceso del 0,1% en infraestructura.
- La inversión en vivienda privada fue particularmente golpeada, con una baja del 7,7%, mientras que la vivienda pública logró crecer un 15%, impulsada por el Plan de Emergencia Habitacional.
- En infraestructura, las concesiones mostraron un dinamismo hacia fines de año, con un flujo estimado de US$730 millones, un 37% más que el promedio del período 2018–2023. Sin embargo, la inversión productiva cayó un 4,4%, afectada por ajustes presupuestarios y menor gasto público.

El impacto en la demanda. El presidente de la CChC, Alfredo Echavarría, destacó que “la industria inmobiliaria está ofreciendo buenas oportunidades en cuanto a precios y condiciones, pero el acceso al crédito sigue siendo un problema”. La dificultad de las familias para acceder a financiamiento hipotecario, sumada al aumento de las tasas de interés, configuró un escenario de contracción en las ventas.
- La superficie autorizada para nuevas construcciones cayó un 15%, alcanzando su nivel más bajo en 32 años. Esto refleja no solo la caída en la demanda, sino también la incertidumbre que enfrentan los desarrolladores inmobiliarios.
¿Y 2025? La CChC proyecta una recuperación moderada para este año, con un aumento del 4% en la inversión total en construcción. La infraestructura productiva lideraría el crecimiento, con un alza estimada del 9,2%, impulsada por proyectos mineros y energéticos. La venta de viviendas también mostraría un repunte, con un crecimiento proyectado del 7%, aunque lejos del promedio histórico de 58.000 unidades anuales.
- En vivienda pública, se espera que el presupuesto alcance un nivel récord de US$4.128 millones, con foco en grupos vulnerables. Sin embargo, Echavarría advirtió que “es clave racionalizar la permisología y elevar la certeza jurídica para que el sector se reactive plenamente”.
- De cumplirse lo proyectado, 2025 sería el cuarto año consecutivo en que la industria inmobiliaria registraría ventas muy por debajo del promedio de las últimas dos décadas, lo que por sí solo ya constituye una crisis que demanda respuestas urgentes y efectivas.

Claves para la recuperación. Para el gremio de la construcción es clave de colaboración público-privada para que el sector vuelva a ser un motor de la economía. “El Estado no puede conformarse con ser un observador. Tiene que ser un aliado en la creación de crecimiento y desarrollo sostenible”, afirmó Echavarría.
- Recuperar al sector es clave para la CChC, el que representa cerca del 7% del PIB de Chile y emplea a más de 700.000 personas.
- Echavarría sostiene que sin medidas contundentes por parte del Ejecutivo, la crisis inmobiliaria y de infraestructura podría prolongarse, afectando la capacidad del país para satisfacer las necesidades de vivienda y desarrollo urbano.
- A su juicio se debe trabajar en:
- Racionalización de permisos: El gremio enfatiza que la permisología es un obstáculo clave para la ejecución de proyectos.
- Certeza jurídica: La estabilidad normativa es esencial para atraer inversión privada.
- Acceso al crédito: Medidas que flexibilicen los requisitos bancarios podrían dinamizar la demanda por viviendas.
- Ejecución del presupuesto: Asegurar que los recursos comprometidos se traduzcan en obras concretas.




