El propósito del Consejo (CFA) fue revisar las proyecciones de balance estructural que acompañan al presupuesto del año 2024 y ponderar los riesgos de la situación fiscal, poniendo especial foco en la deuda pública. El CFA hizo notar que no existen espacios para nuevos gastos permanentes en los próximos años si no se aumentan las fuentes de financiamiento, también permanentes.
La subcomisión mixta de presupuesto realizada el 18 de octubre tuvo por objetivo recibir de manera extraordinaria e inédita al Consejo Fiscal Autónomo (CFA) para escuchar su opinión sobre el proyecto de Ley de Presupuestos del Sector Público correspondiente al año 2024.
El propósito del CFA fue revisar las proyecciones de balance estructural que acompañan al presupuesto del año 2024 y ponderar los riesgos de la situación fiscal, poniendo especial foco en la deuda pública.
En una presentación realizada por el Presidente del Consejo, el economista Jorge Rodríguez, se plantearon los siguientes temas:
- El Consejo hizo notar que la proyección de la Dipres para 2023 plantea un desvío respecto de la meta de balance estructural con la que se elaboró la Ley de Presupuestos (-2,1% del PIB), ya que cerraría el año con un déficit estructural de 2,6% del PIB. Es decir, el año 2023 habría sido más deficitario.
- Por otra parte, se planteó que el déficit estructural llegaría a alrededor de 3% del PIB si se aplicase la metodología establecida por la Dipres que reconoce que parte de los ingresos por litio son extraordinarios (que oficialmente se aplicarán a contar de 2024).
- “Hacemos un llamado a controlar los gastos durante los meses de noviembre y diciembre para estar lo más cerca de la meta de balance estructural propuesta”. Aquello, a efectos del Consejo sería esencial para dar credibilidad a la regla fiscal.
- “Se hace un llamado a retomar la consolidación fiscal (…) este año hubo un retroceso”.
El Consejo hizo notar que no existen espacios para nuevos gastos permanentes en los próximos años si no se aumentan las fuentes de financiamiento también permanentes.
En ámbito de las proyecciones de mediano plazo (2025-2028), el CFA planteó que:
- Las proyecciones desde 2025 muestran que para la consolidación fiscal se deberá hacer un esfuerzo sustantivo en términos de control del gasto.
- Al comparar el gasto público compatible con las metas de balance estructural con los gastos comprometidos, se observa que prácticamente no quedan holguras para nuevas iniciativas (0,1% del PIB en 2025 y 0% en 2026).
Así, el CFA advierte que el crecimiento del gasto público hasta 2028 debería ser muy acotado.
Advertencias sobre el nivel de deuda. Respecto a la autorización máxima de endeudamiento por US$21.000 millones en el proyecto de Ley de Presupuestos para 2024 (art. 3), el CFA hace notar que la cifra solicitada, neta de amortizaciones por vencimientos de deuda (4,6% del PIB), se ubica por sobre el promedio de 2,9% del PIB de la década de 2010, y es sólo inferior a algunos años de pandemia.
- De este modo, el CFA recomendó a la Dipres especificar el uso que espera darle a dichos fondos, lo cual además debiera adoptarse como una buena práctica para los presupuestos posteriores.
- Finalmente, el Consejo insistió en la pertinencia de hacer un seguimiento a la deuda neta.
Reacciones. Tras la presentación del CFA se produjo un álgido debate, donde tanto diputados como senadores formularon cuestiones, tales como:
- El Diputado Miguel Mellado (RN) e integrante de la Comisión de Hacienda le planteó al Presidente del CFA que “me deja extremadamente preocupado que a ustedes no los escuchen, que el Ministerio de Hacienda no los escuche”.
- El Diputado Jaime Sáez (RD) señaló que “acá no estamos en una situación de catástrofe macroeconómica”.
- El Senador Rojo Edwards (Republicanos) indicó que “las proyecciones de Hacienda son bastantes poco creíbles”.
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