Varios días después siguen los estertores de la frase de la presidenta del PPD sobre monos peludos y compañeres. Si bien poco rato después pidió disculpas, y en realidad parecía más una metáfora en una conversación distendida que en una entrevista, el error configuró la acción completa, e hizo que el tema de fondo no se analizara lo suficiente.
La hipótesis de fondo buscaba explicar la derrota. Según Piergentili el gobierno y el oficialismo están más centrados en lo identitario, que en las demandas de las personas. Este asunto hizo reaccionar rápidamente al Ministro Álvaro Elizalde, que más allá de los adjetivos poco felices salió a despejar el tema y plantear que el gobierno si ha tenido una agenda más amplia y ciudadana. Para reforzar ese concepto, La Moneda filtró estadísticas para hacer ver que la sequía legislativa se terminó, buscando un contraste entre la gestión del Socialismo Democrático en la Segpres, con la que tuvo el Ministro Jackson.
La crítica sobre el demasiado tesón de la izquierda en lo identitario no es nueva, ni tampoco exclusiva de Chile. A lo largo del mundo las nuevas generaciones han adoptado causas propias de las universidades, y en especial de jóvenes con niveles de ingresos más altos, y por tanto más preocupados de la contienda valórica que las antiguas causas de los partidos de izquierda en pos de la redistribución de la riqueza, los derechos laborales o la ampliación de los beneficios sociales.
El FA tiene más pasión por lo identitario y en especial por las pequeñas causas con alto impacto en redes sociales Su propio origen social con liderazgos fuertes en jóvenes universitarios de clase alta, y también con mucha participación en movimientos identitarios, les hace muy tentador convertir esos temas en discurso de agenda.
El gobierno ha logrado sacudirse de eso, en eso el ministro Segpres tiene razón Más allá de la pulsión del oficialismo y en especial sus diputados, la agenda del gobierno ha tomado un sentido de realidad. Muestra de ello es la flexibilidad que mostró para sacar el proyecto de las 40 horas, la aprobación del royalty y la agenda de seguridad donde no hay nada de las consignas de refundar las policías que decían varios que ahora son autoridades.
Pero en la percepción de las personas, sigue siendo un gobierno preocupado de lo pequeño y con un mal delivery en lo cotidiano. Eso se refleja, por ejemplo, en situación que se produjo con el proyecto piloto de Enap sobre el mercado del gas. Si bien no tenía más de eso, y no debió ser un motivo de polémica, las frases “woke” del ministro Jackson sobre el tema en su momento, lo convirtieron en un fiasco, donde la primera crítica es nuevamente a que a muchos en el gobierno les interesa más su agenda que el difícil arte de gobernar. Ese fiasco comunicacional es un regalo único para los republicanos, y complica una serie de compromisos de campaña que el actual gobierno tiene.
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