La rectora (s) del Instituto Nacional Sandra Aravena ingresó una denuncia a la fiscalía donde detalló la violenta jornada del viernes 24. En su testimonio dijo que “ocho encapuchados abandonaron el establecimiento, donde cuatro de ellos se disponen a preparar bombas molotov en una banca, mientras los otros cortan el candado con un esmeril angular (galletera) y salen”. Un estudiante de cuarto medio hacía de “guía”.
Lo nuevo. La rectora subrogante del Instituto Nacional Sandra Aravena ingresó una denuncia de tres páginas a la fiscalía —y envió un informe de la misma extensión al Servicio Local de Educación Pública (SLEP)— en que entregó detalles inéditos de la jornada de violencia del viernes 24 que terminó con dos niños, que estaban en el asiento trasero de un auto, corriendo peligro de ser alcanzados por el fuego.
- Se trató del desenlace de un día que comenzó con un grupo de encapuchados vestidos con overoles blancos saliendo del liceo emblemático del centro de Santiago, para lanzar piedras y bombas molotov a Carabineros.
- Dos encapuchados de tercero medio fueron detenidos y quedaron con arresto domiciliario nocturno, luego de que la fiscalía formalizara cargos en su contra por desórdenes y lanzamiento de artefactos incendiarios.
- El SLEP de Santiago Centro presentó una querella contra quienes resulten responsable de homicidio simple frustrado, uso de artefactos incendiarios, incendio, desórdenes, daños calificados y porte de arma contundente.
El relato de la rectora. “Siendo las 08:55 horas aproximadamente, personal de apoyo de la educación, se percatan que más de seis estudiantes se trasladan al baño, ubicado en el cuarto piso, sector 1, dependencia que se encuentra clausurada, al parecer con claras intenciones de cambiarse de ropa”, escribió la rectora.
- “A las 09:05 horas, el inspector (…) confirma que efectivamente existe un grupo de jóvenes que se están colocando overoles blancos”.
- “En ese mismo instante, se observa un grupo de ocho encapuchados que se dirigen rápidamente hacia las escaleras para llegar al frontis del establecimiento de calle Arturo Prat, donde cuatro de ellos se disponen a preparar bombas molotov en una banca, mientras los otros cortan el candado con un esmeril angular (galletera) y salen”.
- “Todo lo anterior ante la vista de algunos alumnos que acompañaban como observadores”.
- “(Luego) se apersona personal de Carabineros, quienes intervienen proactivamente con su grupo de funcionarios, inclusive personal de civil, quienes por su pronto actuar logran la detención de dos encapuchados”.
- “En ese actuar, uno de los encapuchados lanza una bomba molotov a personal de Carabineros, ubicados en el exterior, impactando a un vehículo particular que se encontraba estacionado a las afueras del instituto, donde el artefacto incendiario provocó fuego de riesgo, comenzando a arder el vehículo”.
- Un video difundido por Carabineros mostró a un desconocido caminando por la calzada de calle Arturo Prat, frente al Instituto Nacional. Al llegar a la mitad de la calzada se prendió un punto en el suelo (el registró no permitió aclarar cómo) que se transformó en una línea de fuego que alcanzó el auto a la altura de la rueda delantera izquierda. En los asientos traseros estaban los niños de seis y siete años.
- “Dicha emergencia fue de carácter vital, toda vez que en el interior del vehículo había dos menores de edad, quienes por actuar de unos de los funcionarios del instituto fueron rescatados ilesos y posteriormente entregados a su madre”.
- “Luego de lo ocurrido, y la detención de dos encapuchados, los demás ‘capuchas’ se repliegan hacia el interior del colegio, aprovechando que los demás alumnos eran evacuados por calle San Diego, al llegar al zócalo, donde aprovechan de sacarse los trajes y salir del establecimiento escondidos entre los demás jóvenes”.
- “La situación duró hasta las 09:20 horas, debido a la detención de los encapuchados y al rápido ingreso del personal de Fuerzas Especiales”.
- “En las observaciones internas realizadas por el equipo de seguridad, se determinó la participación como guía y quien hizo las veces de cobertura al estudiante (…) (del) curso 4 P”.
Modus operandi. Este caso se sumó al del lunes 6, en que un paradocente alertó por WhatsApp que un grupo de encapuchados había botado la puerta de una sala del tercer piso del Instituto Nacional. Al menos nueve salieron vestidos con overoles blancos y forzaron el portón de calle Arturo Prat.
- En la Alameda lanzaron molotov y se reunieron con al menos un exestudiante expulsado del liceo. Al regresar, provocaron un incendio en el camarín de mujeres, dijo la querella del SLEP.
- Dos días después, un grupo de encapuchados incendió el portón del liceo Barros Borgoño de calle San Diego, en lo que otra querella del SLEP describió como un mismo “modus operandi (grupos de encapuchados, uso de artefactos incendiarios tipo molotov, ataque durante la jornada escolar, participación de personas externas)”, lo que “permite fundar razonablemente la hipótesis de que existe una organización o concierto previo”.
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