Nació en Los Ángeles, comenzó su carrera como abogada del Ministerio Público y se casó con un fiscal. Luego pasó al Poder Judicial, donde fue secretaria personal de la ministra Chevesich. De vuelta en el sur, comenzó a hacerse fama de dura: envió a prisión a los carabineros imputados por el caso Catrillanca, al funcionario judicial de Traiguén que tenía un arsenal de guerra en su casa y en febrero ordenó la captura del werkén Jorge Huenchullán, luego de que se encontraran en su predio 500 plantas de marihuana. La jueza que esta semana ordenó la prisión preventiva de Huenchullán (y le dio 24 horas para presentarse en la cárcel, lo que no ocurrió) genera sentimientos encontrados en el gobierno, ya que días antes había considerado innecesario detenerlo.
Publicaciones relacionadas
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit. Commodi, quisquam quaerat, temporibus veniam modi quis quasi aliquid, obcaecati iste, recusandae animi unde iure nisi praesentium error cumque voluptatibus architecto nam. Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit. Commodi, quisquam quaerat, temporibus veniam modi quis quasi aliquid, obcaecati iste, recusandae animi unde iure nisi praesentium […]