Enero 17, 2023

Ante una severa crisis de gobernabilidad. Por Iris Boeninger

Ex-Ante
Agencia Uno.

Estamos ante una crisis que toca aspectos que hacen muy vulnerable a los ciudadanos de Chile y a Chile mismo. Debemos cuidar nuestra democracia y nuestras instituciones. Esto requiere de generosidad política y un baño de realismo.


Además, requiere de todos, una mirada país, y, aunque parezca una ilusión, exento de ideologías y miradas personalistas. El pragmatismo nos convoca. La mirada cruda de los acontecimientos también.

El gobierno, su coalición y el Socialismo Democrático tienen que aceptar que el modelo refundacional de país que establecía el texto de la constitución propuesta fue rechazado en forma contundente.

Saber leer los resultados de las elecciones es esencial. El triunfo del presidente no era propio. Lo sabemos. Su nivel de aprobación hoy, condice con sus votos reales. La elección del 4 de septiembre, no tenía la presión de tener que elegir un presidente, sino que trataba del orden jurídico del país, de la Constitución de la República.

La votación por ende, y su resultado fue una respuesta al modelo de país que se proponía, el cual fue rechazado con un 61,8 porciento de los votos. Punto.

El tema constitucional ya está encaminado. Aunque existen genuinas preocupaciones de que se lleve a cabo tal como se acordó. El Acuerdo por Chile debe cumplirse tal lo acordado. La clase política debe tener claro que Chile no está para seguir discutiendo opciones ni menos aún que terminemos en otro fracasado proceso constituyente. No hay cabida para esto.

Hoy es necesario que las fuerzas políticas y los políticos estén por encima de sus objetivos personales y se ocupen de los problemas colectivos de la gente. Tenemos un gobierno débil sin un rumbo claro. Oscila permanente, tironeado por el mal matrimonio que existe entre Apruebo Dignidad y el Socialismo Democrático. No nos olvidemos que los dejaron sin primarias.

Ejemplo de esto fue el indulto que detuvo la reunión por el Acuerdo de Seguridad. Si se detuvo, fue por los mismos indultos que premiaron actos de violencia. La inseguridad es uno de los problemas más serios que afectan la calidad de vida de los ciudadanos.

En puerta ya el grave problema del sistema de salud tanto público como privado. Esto se debe resolver. No hay lugar a ideologías, sino a verdaderas soluciones tanto para el Fonasa como para la medicina privada. Dejar caer las isapres sería un grave error.

Reformar no refundar. Este concepto de reformar y no refundar debe aplicarse del mismo modo al sistema de pensiones.

La educación, su calidad, es otro tema serio para abordar. Los resultados de las pruebas de nuestros colegios públicos emblemáticos son desastrosos. Calidad. Mejores educadores mejor pagos. No refundaciones que buscan ideologizar contenidos.

Ordenar la casa requiere priorizar gastos y ordenar los esfuerzos. La priorización de gastos y asignación de recursos debe partir por los temas mencionados que hoy urgen.

Responsabilidad política. Responsabilidad ciudadana. Chile necesita de inversión para crecer. Esta no vendrá sino se dan las certezas jurídicas necesarias. Estas urgencias nos convocan.

No nos dejemos estar. No hay tiempo. Adiós octubrismo.

Bienvenidos a la realidad. Deben gobernar y resolver. Para eso están donde están los que están.

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